XVI Encuentro de Encajeras de Bolillo de Huércal-Overa 2026: una jornada para compartir tradición
El otoño llega a Huércal-Overa con el sonido familiar de los bolillos. El domingo 4 de octubre de 2026, la localidad almeriense celebrará su XVI Encuentro de Encajeras de Bolillo, una jornada pensada para reunirse, aprender y disfrutar de una tradición que sigue pasando de madres a hijas y de unas compañeras a otras.
Una cita para volver a encontrarse
La Asociación Cuna del Bolillo, con el apoyo de la Concejalía de Tradiciones del Ayuntamiento, prepara esta nueva edición en la nave polivalente de Huércal-Overa. La noticia de su presentación explica que participarán encajeras llegadas de distintas provincias del sur y que la organización espera igualar o superar la convocatoria anterior, que reunió a unas 230 mujeres.
Más allá de la cifra, lo bonito de estos encuentros está en el ambiente. Cada participante llega con sus hilos, sus patrones y su manera de resolver un punto. Luego aparecen las preguntas, los consejos y esas conversaciones que solo se dan cuando varias personas comparten mesa y afición. El encaje se aprende con las manos, pero también con la compañía.
Hay quien aprovecha estas jornadas para reencontrarse con amigas de otros pueblos y quien llega por primera vez, con la curiosidad todavía intacta. Esa mezcla es parte de su encanto: la experiencia no se guarda bajo llave, sino que circula de una mesa a otra.
Bolillos, patrones y muchas horas de práctica
Durante la jornada se mostrarán encajes, patrones, colores y técnicas. Quien se acerque podrá observar cómo los bolillos se cruzan con rapidez y cómo una sucesión de movimientos pequeños acaba formando una puntilla. Para quienes ya hacen bolillos, es una ocasión estupenda para fijarse en otros montajes y descubrir detalles que después pueden probar en casa.
Para quienes todavía están empezando, la mejor puerta de entrada es mirar sin prisa. El dibujo se sostiene sobre una serie de decisiones: dónde tensar, cuándo cambiar de dirección y cómo mantener el orden. No hace falta conocer los nombres de todos los puntos para disfrutar de ese ritmo. Basta con dejarse llevar por el tintineo y preguntar cuando algo despierte curiosidad.
Una tradición ligada a la vida del pueblo
En Huércal-Overa, el bolillo forma parte de la memoria cotidiana. El Ayuntamiento ha explicado en otras ediciones que muchas mujeres aprendieron la técnica en casa, heredando conocimientos y patrones de madres a hijas. Hubo un tiempo en que los encajes y bordados ayudaban a las economías familiares; hoy, además, son una forma de conservar una identidad local y de encontrarse con otras generaciones.
La Asociación Cuna del Bolillo mantiene ese vínculo con su trabajo durante todo el año. Un encuentro como el de octubre permite mostrar lo aprendido, recibir a nuevas participantes y recordar que una tradición no se mantiene sola. Necesita asociaciones, talleres, familias y espacios donde las labores puedan verse y explicarse.
Una jornada de convivencia
La organización anuncia una recepción con desayuno para las participantes y una comida en la propia nave polivalente. Después habrá música y baile para alargar la convivencia y celebrar el esfuerzo de quienes hacen posible la cita. Son momentos sencillos, pero forman parte de la experiencia: compartir la mesa, descansar un rato y volver a los bolillos con una historia nueva que contar.
Si vas por primera vez, puedes acercarte con una actitud muy fácil: observar, saludar y dejar que las encajeras te expliquen lo que están haciendo. Muchas estarán encantadas de hablar de sus materiales y de enseñar una pieza terminada. También es un buen plan para ir en familia, porque el movimiento de los hilos sorprende incluso a quien nunca ha tenido un bolillo en la mano.
Una escapada al Levante almeriense
Huércal-Overa ofrece una buena excusa para organizar una escapada tranquila por el Levante almeriense. La cita se celebra en otoño, cuando apetece combinar una mañana de artesanía con un paseo por la localidad y una comida sin prisas. Antes de salir, conviene consultar los canales de la organización y del Ayuntamiento por si se actualizan los detalles de acceso o participación.
El XVI Encuentro de Encajeras de Bolillo será, sobre todo, una celebración de las manos que continúan trabajando. En cada cruce de hilos hay práctica, paciencia y memoria. Y en cada mesa compartida aparece algo todavía más importante: la certeza de que el encaje sigue vivo cuando encuentra un lugar donde reunirse.
