Raveel achterna: certamen internacional de encaje contemporáneo en Brujas 2027
Hay concursos que buscan una pieza perfecta y otros que abren una puerta para que la tradición se atreva a cambiar. El certamen internacional Raveel achterna, organizado por el Kantcentrum de Brujas, pertenece a los segundos. En 2027 invitará a encajeras adultas y jóvenes de Bélgica y de otros países a crear una obra original de encaje contemporáneo y a compartirla con el público durante las Lace Days.
Una invitación abierta al mundo
La convocatoria oficial está abierta a mayores de 18 años que vivan en Bélgica o en el extranjero. También existe una categoría específica para participantes de 8 a 18 años. Cada persona puede presentar una sola pieza, diseñada y realizada por ella misma. La propuesta no puede haber participado antes en otro concurso, ni haber sido expuesta o publicada.
Esta apertura internacional tiene mucho sentido en Brujas. La ciudad conserva una relación profunda con el encaje, pero también recibe visitantes, estudiantes y creadoras de muchos lugares. Un certamen así permite que una puntilla flamenca dialogue con una interpretación llegada de España, Italia, Eslovenia o cualquier otro rincón donde las manos sigan trabajando con hilo.
Materiales para buscar una voz propia
Las bases permiten algodón, lino, seda y otros materiales naturales o sintéticos, también combinados entre sí. No se fija un tamaño máximo para la obra. Esa libertad deja espacio a piezas pequeñas, a composiciones textiles de mayor formato y a propuestas que incorporen color sin perder la precisión del encaje.
La convocatoria habla de encaje moderno y contemporáneo. No pide copiar un modelo antiguo, sino encontrar una forma personal de trabajar con transparencias, ritmos, líneas y volúmenes. Una pieza puede apoyarse en la tradición de los bolillos y, al mismo tiempo, explorar una paleta inesperada o una relación nueva entre el tejido y el espacio.
Un jurado que mira más allá de la dificultad
Las obras serán valoradas por un jurado formado por especialistas en arte y encaje. La organización tendrá en cuenta la originalidad, el nivel artístico, la relación con el encaje contemporáneo y la perfección técnica. Son criterios que se complementan: una labor minuciosa necesita también una idea capaz de sostenerla.
El premio principal será un vale de 200 euros para realizar uno o varios cursos organizados por el Kantcentrum. La categoría juvenil tendrá un vale de 50 euros para la tienda del centro. Además, durante la exposición se organizará un premio del público, dotado con otro vale de 100 euros. Más que una clasificación, el resultado ofrece una ocasión para que cada autora reciba una mirada atenta sobre su trabajo.
Brujas se llena de encaje en agosto
Las obras participantes se expondrán durante las Lace Days de 2027, del viernes 13 al domingo 15 de agosto. La entrega de premios está prevista para el domingo 15 a las cuatro de la tarde. El público podrá acercarse al Kantcentrum Brugge, en Balstraat 16, y contemplar cómo una misma técnica cambia cuando cada persona la interpreta desde su propia experiencia.
Para participar hay que enviar el formulario antes del 30 de junio de 2027 al mediodía. La pieza debe estar en manos de la organización antes de las cinco de la tarde del 1 de julio. Junto al trabajo se solicita una fotografía en color, una breve descripción de los materiales y las técnicas y unas indicaciones para presentarlo. Conviene leer las bases completas antes de preparar el envío, porque la organización no admite trabajos que ya hayan sido mostrados o publicados.
Una visita para mirar despacio
Brujas se disfruta a pie, entre canales, fachadas escalonadas y calles que conservan el aire de una ciudad acostumbrada a recibir artesanas. Una visita durante las Lace Days puede combinar la exposición con el museo y el centro de encaje, pero también con el simple placer de observar cómo la ciudad enmarca los hilos. El viaje se convierte así en una pequeña lección de paciencia: primero se mira, después se pregunta y, finalmente, se descubre cuánto trabajo cabe en una superficie ligera.
Raveel achterna propone justamente eso: seguir una tradición para llevarla un poco más lejos. Cada participante llegará con sus propios materiales, recuerdos y maneras de resolver un dibujo. Cuando esas piezas se reúnan en Brujas, el encaje dejará de ser una labor solitaria y se convertirá en una conversación internacional hecha de nudos, huecos y mucha imaginación.
