Acebo celebra el arte del encaje con su IX Encuentro de Encajeras
En la luminosa mañana del 6 de septiembre, Acebo, uno de los pueblos con más encanto de la Sierra de Gata, se convertirá en un gran taller al aire libre donde se rendirá homenaje a la delicadeza, la paciencia y la tradición: el encaje de bolillos. La Plaza del Álamo será el epicentro del IX Encuentro de Encajeras, una jornada que reunirá a artesanas y amantes del encaje venidas de toda la geografía extremeña —y más allá— para compartir labores, técnicas y sobre todo, pasión.
Una mañana para compartir la afición por el encaje
El programa comenzará a las 9:30 horas con la entrega de acreditaciones y un desayuno en los bares. Será el momento de saludar a compañeras, preparar materiales y acomodarse antes de que empiece el movimiento de bolillos. A las 10:00 horas dará comienzo oficialmente el trabajo, y la plaza se convertirá en un gran taller abierto donde cada encajera podrá mostrar su labor y disfrutar del ambiente.
Uno de los momentos más interesantes llegará a las 11:30 horas con una visita guiada. Es una propuesta perfecta para levantar la vista del mundillo durante un rato y conocer mejor el pueblo que acoge el encuentro. El programa continuará a las 14:00 horas con un sorteo de regalos y concluirá a las 14:30 con la despedida y el fin de la jornada.
El cartel anuncia inscripción, regalo y desayuno gratuitos para todas las personas participantes. La organización corre a cargo de la Asociación “El Álamo y los Encajes”, con la colaboración del Ayuntamiento de Acebo. Para ampliar información o consultar la inscripción, aparecen estos teléfonos de contacto: 646 114 684, 626 240 463, 606 009 364 y 609 692 240.
Un pueblo con una relación muy especial con los bolillos
El encaje no es un detalle añadido a la identidad de Acebo. Esta localidad es conocida desde hace siglos por la delicadeza de sus labores, transmitidas de generación en generación. Por eso, contemplar decenas de mundillos reunidos en la plaza tiene aquí un significado especial: es ver una tradición local convertida en celebración colectiva.
Quienes nunca hayan observado de cerca este trabajo descubrirán un proceso hipnótico. Los bolillos se cruzan con precisión, los alfileres van marcando el dibujo y, poco a poco, el hilo se transforma en flores, curvas y tramas de apariencia casi imposible. Conviene acercarse sin prisas, respetar el espacio de trabajo y aprovechar la ocasión para conversar. Detrás de cada pieza suele haber muchas horas, algún reto técnico y una historia que merece ser escuchada.
Qué ver en Acebo después del encuentro
Al terminar, merece la pena reservar un rato para pasear por el núcleo urbano. Entre casas de piedra, adobe y madera aparecen rincones tranquilos que conservan el carácter de la Sierra de Gata. Una de las visitas más destacadas es la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, declarada Bien de Interés Cultural. Su sólida arquitectura de sillería y el retablo mayor que guarda en el interior la convierten en una parada muy recomendable.
Si el tiempo acompaña, la piscina natural de Jevero, situada a unos dos kilómetros del pueblo, es otro de los lugares más conocidos del entorno. Sus aguas y la zona verde que la rodea ofrecen un agradable cambio de ritmo tras la mañana en la plaza. Desde esta área parten también recorridos vinculados a la Rivera de Acebo y a la cascada de la Cervigona. Para una ruta más larga conviene informarse previamente, llevar agua y utilizar calzado apropiado; el terreno de montaña pide algo más que unas sandalias de paseo.
Las familias pueden optar por un plan sencillo: recorrer las calles del pueblo, acercarse a la iglesia y terminar la jornada disfrutando del paisaje. Septiembre suele invitar a combinar las horas centrales del día con paseos a primera hora o al final de la tarde, siempre adaptándose a la previsión meteorológica.
Una pausa para comer y seguir disfrutando
El propio cartel reúne varias opciones para comer en Acebo: el Chiringuito Carreñá, la Piscina Jevero, la Piscina Buenos Aires —también en Jevero—, el Hogar del Pensionista y el Bar-Restaurante Dagala. Como los horarios y la disponibilidad pueden cambiar, lo más práctico es consultar o reservar antes de acudir, especialmente si se viaja en grupo.
Llegar con algo de antelación ayudará a encontrar aparcamiento sin prisas y a moverse a pie por el entorno de la Plaza del Álamo. También es buena idea llevar una bolsa para guardar materiales, protección solar y una prenda ligera por si refresca. Las participantes harán bien en revisar su equipo la víspera: mundillo, bolillos, hilo, alfileres, patrón y cualquier accesorio que necesiten durante la mañana.
El IX Encuentro de Encajeras de Acebo reúne todos los ingredientes de un plan entrañable: artesanía, conversación, patrimonio y un paisaje que invita a quedarse un poco más. El 6 de septiembre, la Sierra de Gata volverá a demostrar que las tradiciones permanecen vivas cuando se comparten. Nos vemos entre hilos y bolillos en la Plaza del Álamo.

