La Mure 2026: un gran couvige viaja por los encajes del mundo
El sábado 17 de octubre, la localidad francesa de La Mure reunirá bolillos, hilos y formas llegadas de distintos lugares bajo un tema que invita a viajar: «Los países del mundo en encaje». El segundo Grand Couvige de Dentellières se celebrará en el complejo Jean Morel y propone una jornada para descubrir cómo una misma técnica cambia de aspecto al pasar de una región a otra, sin perder ese lenguaje común que crean los cruces, las vueltas y los alfileres.
Un encuentro para recorrer el mundo con hilo
La convocatoria está organizada por la asociación Carrefour des Arts Traditionnels. La agenda de Les Dentellières de Cluny anuncia una exposición de trabajos realizados alrededor del tema «Le Monde en Dentelle aux Fuseaux», mientras que la información turística difundida para el encuentro explica que acudirán encajeras de varias regiones de Francia. El propósito es presentar el encaje de bolillos como un arte, más allá de su dimensión utilitaria.
La idea encaja especialmente bien con un couvige. Esta palabra francesa designa una reunión de encajeras: mesas compartidas, demostraciones, piezas terminadas y muchas conversaciones alrededor del mundillo. No hace falta practicar para disfrutarla. Quien se acerque podrá comparar cojines, bolillos, tipos de hilo y maneras de construir los motivos. Cada mesa será una pequeña ventana a una escuela o a una experiencia diferente.
Fecha, horario y lugar
- Sábado 17 de octubre de 2026.
- De 10:00 a 12:00 y de 13:30 a 18:00.
- Complejo Jean Morel, 29 B avenue des Plantations, La Mure, Isère.
- Entrada general: 5 euros.
- Menores de 12 años: entrada gratuita.
La pausa del mediodía divide la visita en dos tramos. Quienes quieran detenerse ante cada labor pueden organizar la mañana con calma o regresar por la tarde. El formato resulta cómodo para familias: las personas más jóvenes entran gratis y pueden observar muy de cerca cómo un manojo de hilos aparentemente desordenado termina convertido en una flor, una red o una cinta sinuosa.
Muchos países, muchas maneras de hacer encaje
El tema permite reunir tradiciones muy distintas. Hay encajes continuos, en los que fondo y motivos avanzan juntos; otros se construyen con cintas que giran y se enlazan; y algunos reservan el protagonismo a las trenzas, las hojas o los grandes espacios transparentes. También cambian los útiles: cojines redondos, cilíndricos o planos, bolillos finos o pesados y picados adaptados a cada escuela.
Mirar esas diferencias juntas ayuda a comprender que el encaje de bolillos nunca fue una técnica inmóvil. Viajó con artesanas, comerciantes, escuelas y familias. Cada lugar adoptó ideas ajenas y las transformó con sus materiales y su gusto. El resultado es un patrimonio internacional que puede reconocerse por el sonido de los bolillos, aunque el dibujo final sea completamente distinto.
La Mure, entre artes tradicionales y paisaje alpino
La cita se celebra en La Mure, principal población de la meseta de Matheysine, entre Grenoble y Gap. Es una pequeña ciudad de montaña con pasado minero, comercial y artesanal. La web municipal propone recorrer su casco antiguo, la Grande-Rue y la Maison Caral, uno de sus edificios más antiguos. En ella se encuentra el Musée Matheysin, dedicado a la arqueología, la minería, los oficios y los artistas de la comarca.
Para completar el paseo, el apartado de patrimonio de La Mure recomienda el paraje de las Trois-Croix, desde donde se abre una panorámica sobre la ciudad y las montañas. En octubre conviene consultar horarios y condiciones de visita directamente con cada espacio, porque algunos equipamientos reducen su apertura al terminar el verano.
Una invitación a mirar los detalles
El segundo Grand Couvige de La Mure ofrece una oportunidad poco habitual: dar la vuelta al mundo sin alejarse de una sala llena de encaje. Bastará con observar cómo cambia una curva, cómo se forma una malla o cómo un color modifica por completo una puntilla. Las piezas mostrarán lugares lejanos, pero también el vínculo que une a quienes dedican horas a ordenar el hilo.
Si vais a estar por Isère el 17 de octubre, reservad un rato largo para el complejo Jean Morel. Será una jornada de artesanía, intercambio y descubrimiento en un entorno alpino. Y quizá el viaje más memorable empiece, sencillamente, siguiendo con la mirada el recorrido de un par de bolillos.

