Astorga 2026: bolillos, multilabores y una exposición de Kety
Astorga volverá a escuchar el sonido de los bolillos el sábado 28 de noviembre de 2026. La quinta edición de su Encuentro de Bolillos y Multilabores reunirá a encajeras y aficionadas en el Polideportivo Felipe Miñambres durante toda la mañana. La convocatoria suma este año una exposición de Kety, profesora de la Asociación de Encajeras del Principado de Asturias, y convierte el final del otoño en una buena ocasión para compartir labores y descubrir la ciudad maragata.
Una quinta edición que sigue creciendo
El encuentro se celebrará de 10:00 a 14:00. La prensa local de Astorga Digital y Cope Astorga coincide en las fechas, el lugar y el horario. Tras cuatro ediciones, la cita regresa con vocación de reunir a participantes llegadas desde distintos puntos de España.
La jornada mantiene la combinación que le da nombre. Los bolillos ocupan un lugar principal, pero conviven con otras labores textiles. Esa mezcla hace que cada mesa pueda despertar una conversación distinta: un fondo resuelto con pocos pares, una flor que pide más relieve, un bordado, una pieza de costura o una forma diferente de rematar el borde.
Información práctica
- Fecha: sábado 28 de noviembre de 2026.
- Horario: de 10:00 a 14:00.
- Lugar: Polideportivo Felipe Miñambres, Astorga, León.
- Edición: V Encuentro de Bolillos y Multilabores.
- Actividad destacada: exposición de Kety, profesora de la Asociación de Encajeras del Principado de Asturias.
- Inscripciones: Dolores, 669 168 051; Pili, 696 041 009.
Quien desee participar debe contactar directamente con la organización para confirmar disponibilidad y cualquier detalle de acceso. La convocatoria está abierta con bastante antelación, algo útil para asociaciones que necesitan organizar autobús, alojamiento y transporte de mundillos. Conviene no dejar la inscripción para los últimos días.
La exposición de Kety
La novedad anunciada para esta edición es la muestra de trabajos de Kety. Su vínculo con la Asociación de Encajeras del Principado de Asturias añade al encuentro una mirada llegada desde otra comunidad con una tradición artesanal muy viva. Una exposición permite detenerse en piezas terminadas y observar aspectos que durante el trabajo cotidiano pueden pasar desapercibidos.
Vale la pena fijarse en la elección de hilos, el modo de ordenar los motivos y la relación entre las zonas tupidas y los fondos. También en los remates, que suelen revelar la experiencia de quien trabaja. Para una persona que está aprendiendo, ver una obra completa puede aclarar por qué cada pequeña decisión sobre el mundillo influye en el resultado final.
Bolillos y participación en torno al 25N
El encuentro forma parte de las actividades que Astorga desarrolla alrededor del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La convocatoria une así artesanía, convivencia y visibilidad. Los trabajos textiles, tantas veces transmitidos entre mujeres en espacios domésticos y asociaciones, ocupan durante una mañana un lugar público y compartido.
Esta dimensión da un sentido especial a las mesas reunidas. Además de mostrar habilidad, representan redes de apoyo, aprendizaje y compañía. El encaje requiere concentración individual, pero crece con facilidad en grupo: alguien presta un alfiler, ayuda a encontrar un cruce perdido o recuerda una solución que aprendió hace años.
Una mañana para mirar de cerca
El público puede acercarse para seguir el movimiento de los pares y comprender cuánto trabajo esconde una puntilla. A primera vista todo parece suceder muy deprisa. Si se observa con calma, aparecen la lógica del patrón, la colocación de los alfileres y el ritmo con que cada hilo cambia de posición.
También es una oportunidad para hablar con encajeras de otras procedencias y conocer materiales especializados. La Bolillería, que ha anunciado su participación, llevará artículos y novedades para el trabajo de encaje. Antes de desplazarse conviene consultar los canales de la organización por si se produce alguna modificación.
Astorga después del encuentro
La mañana puede completarse con un paseo por el centro histórico. El Palacio de Gaudí, sede del Museo de los Caminos, comparte entorno con la catedral y ofrece una de las imágenes más reconocibles de la ciudad. Sus arcos, vidrieras y detalles de piedra parecen recordar que arquitectura y encaje comparten el gusto por ordenar el vacío.
Otra visita cercana es el Museo del Chocolate, que conserva la memoria de una industria muy ligada a Astorga. Entre patrimonio, labores y una pausa dulce, el V Encuentro propone una escapada de noviembre con muchos motivos para quedarse unas horas más. Sobre todo, ofrece algo difícil de sustituir: la posibilidad de aprender mirando cómo otras manos cruzan los hilos.

