Salles 2026: puertas abiertas para descubrir el encaje de bolillos
Hay jornadas que no necesitan grandes escenarios para sentirse especiales. Basta una sala de pueblo, varios mundillos preparados y unas encajeras dispuestas a compartir lo que saben. El sábado 7 de noviembre, la localidad francesa de Salles abrirá una ventana al encaje de bolillos con una jornada de puertas abiertas pensada para acercar este oficio a vecinos, visitantes y personas que sienten curiosidad por los hilos.
Un día entero para mirar de cerca
La actividad se celebrará de 10:00 a 17:00 en la Salle Camille Lacroix, situada en la Rue du Stade de Salles, en el departamento de Deux-Sèvres. El grupo local Jeux de Menottes invita a descubrir cómo se construye la dentelle aux fuseaux y a contemplar las creaciones de sus integrantes. La convocatoria aparece también en la agenda del Office de Tourisme Haut Val de Sèvre, que la incluye entre las propuestas culturales del fin de semana.
El formato de puertas abiertas permite acercarse sin la solemnidad de una exposición cerrada. Se puede observar cómo las parejas de bolillos cambian de lugar, cómo los alfileres sujetan cada giro y cómo un dibujo de puntos va convirtiéndose poco a poco en una superficie de hilo. Para quien nunca ha visto trabajar sobre una almohadilla, ese movimiento ordenado suele ser la mejor explicación.
También es una ocasión para preguntar por los materiales que normalmente pasan inadvertidos: la forma de la almohadilla, el peso de los bolillos, el hilo elegido para cada dibujo o la manera de proteger una labor que todavía no está terminada. Ver varias piezas juntas permite reconocer que el encaje no tiene una sola apariencia. Puede ser blanco y delicado, jugar con colores intensos o crecer en composiciones amplias que se acercan al arte textil contemporáneo.
Las labores hablan del grupo
La imagen de la jornada muestra una pieza geométrica de gran formato, trabajada en blanco y rojo, junto a una invitación a conocer nuevas creaciones. Es una buena pista del carácter del encuentro: no se trata solamente de enseñar una técnica antigua, sino de mostrar lo que las manos actuales siguen imaginando con ella.
El nombre Jeux de Menottes juega con la idea de unas manos siempre ocupadas. En torno al mundillo, la conversación forma parte de la labor tanto como el hilo. Se compara una tensión, se busca el siguiente alfiler, se admira el motivo de una compañera y, casi sin darse cuenta, se transmite una manera de hacer. El grupo se reúne durante el año los viernes y sábados de forma alterna, por lo que esta jornada también puede servir para conocer su ambiente antes de acercarse a una reunión habitual.
Salles y el Haut Val de Sèvre
Salles es una pequeña comuna del oeste de Francia, cerca de Saint-Maixent-l’École y dentro del paisaje tranquilo del Haut Val de Sèvre. Para una escapada artesanal, la jornada ofrece ese atractivo de los acontecimientos locales que permiten conocer un territorio desde dentro: no solo sus monumentos, sino también las asociaciones y aficiones que mantienen viva la vida comunitaria.
Quien llegue desde fuera puede combinar la visita con un paseo por la zona y por las localidades cercanas. Noviembre invita a recorrerlas sin prisa, con los colores tardíos del otoño y el ambiente recogido de los pueblos. Antes de desplazarse conviene revisar la agenda oficial de turismo del Haut Val de Sèvre por si hubiera alguna indicación de última hora.
Datos prácticos
- Actividad: jornada de puertas abiertas dedicada al encaje de bolillos.
- Fecha: sábado 7 de noviembre de 2026.
- Horario: de 10:00 a 17:00.
- Lugar: Salle Camille Lacroix, Rue du Stade, 79800 Salles, Francia.
- Organiza: Jeux de Menottes.
- Información: Odile Marian, presidenta del grupo, en el teléfono indicado por la organización: +33 6 99 50 30 49.
La convocatoria no anuncia un curso con programa cerrado ni exige experiencia previa: su propósito es invitar a descubrir el trabajo del grupo. Si se desea participar de una manera concreta o acudir con una labor propia, lo más prudente es consultarlo antes con la organización.
Para las encajeras viajeras, Salles ofrece una de esas citas pequeñas que guardan la esencia de los bolillos: ver, preguntar y sentarse un rato junto a quienes continúan trabajando. Y para quien se acerque por primera vez, puede ser el comienzo de algo tan sencillo como reconocer dos movimientos, escuchar el sonido de la madera y descubrir que detrás de cada encaje hay también una mesa compartida.

