Retournac 2026: ‘À nos filles’, un homenaje a las encajeras de Auvernia
Hay exposiciones que enseñan objetos hermosos y otras que, además, devuelven una voz a quienes los hicieron. À nos filles, abierta en el Musée des Manufactures de Dentelles de Retournac hasta el 15 de diciembre de 2026, pertenece a ese segundo grupo. La artista Christine Mathieu mira la historia encajera de Auvernia desde las mujeres que sostuvieron el oficio, la economía familiar y una forma de conocimiento transmitida de generación en generación.
Un homenaje tejido entre madres e hijas
El título significa «A nuestras hijas» y resume el corazón de la propuesta. Durante siglos, muchas encajeras aprendieron mirando unas manos cercanas: las de una madre, una abuela, una vecina o una maestra. El gesto pasaba de una mujer a otra, junto con el ritmo de los bolillos, la paciencia ante el picado y esa capacidad de reconocer un error casi antes de verlo.
Christine Mathieu quedó profundamente impresionada por una comarca moldeada durante generaciones por la producción de encaje. Su intervención rinde tributo a las dentellières de la Haute-Loire y a esa transmisión que rara vez ocupó el centro de los grandes relatos históricos. Fotografías, memoria y creación textil contemporánea establecen un diálogo con las colecciones del museo. No se trata de contemplar el pasado a distancia, sino de sentir cómo todavía nos habla.
Retournac, un museo dentro de una antigua fábrica
La visita tiene un escenario especialmente apropiado. El museo ocupa instalaciones vinculadas a la manufactura local y conserva fondos excepcionales para comprender el trabajo del encaje en la región. Entre sus colecciones se encuentran piezas, patrones, herramientas y testimonios del mundo productivo que hizo famosa a esta parte de Auvernia. El edificio permite imaginar la relación entre el trabajo doméstico de las encajeras y las empresas que reunían, clasificaban y comercializaban su labor.
En Retournac, el encaje no aparece como un adorno aislado. Se presenta como parte de una red humana: diseñadores, comerciantes, operarias, familias y pueblos enteros. Esa mirada ayuda a entender por qué una puntilla puede guardar muchas más historias de las que revela a primera vista. Cada repetición habla de tiempo; cada hilo, de una destreza aprendida y compartida.
Una exposición para mirar despacio
À nos filles invita a detenerse en las imágenes y en los materiales. La obra de Mathieu acerca cuerpos, recuerdos y encajes de épocas distintas. Al reunirlos, la artista convierte la sala en un espacio de conversación entre las mujeres de ayer y las visitantes de hoy. Es fácil que una encajera reconozca en ese relato algo propio: la caja donde se guardaban los bolillos, una labor heredada o la frase de quien enseñó a cruzar y dar vuelta por primera vez.
También resulta una buena puerta de entrada para quien todavía no conoce el oficio. La exposición muestra que el encaje de bolillos no nació únicamente del gusto por lo bello. Fue trabajo, ingreso y autonomía, aunque muchas veces permaneciera invisible fuera del hogar. Reconocer esa dimensión no resta delicadeza a las piezas; al contrario, las llena de presencia.
Datos prácticos para preparar la visita
La exposición comenzó el 20 de junio y podrá visitarse hasta el 15 de diciembre de 2026. Entre septiembre y diciembre, el Musée des Manufactures de Dentelles abre todos los días de 14:00 a 18:00. Está en el número 14 de la avenue de la Gare, en Retournac, una localidad de la Haute-Loire rodeada por el paisaje volcánico y verde del Macizo Central.
El museo anuncia visitas comentadas y actividades de práctica artística a lo largo de la muestra. Como la programación puede variar, conviene confirmar las propuestas disponibles antes del viaje en el teléfono +33 4 71 59 41 63 o mediante el correo musee@ville-retournac.fr. Así se puede combinar la exposición temporal con el recorrido permanente y dedicar a cada sala el tiempo que merece.
Una escapada con sabor a Auvernia
Retournac se encuentra junto al Loira, en un territorio de pequeñas localidades, montañas y tradiciones artesanas. La visita puede convertirse en una tranquila excursión de otoño: primero las salas del museo, después un paseo por el pueblo y, si el tiempo acompaña, una mirada al río y a las laderas de la Haute-Loire. Aquí el turismo cultural conserva una escala amable, sin prisas ni grandes distancias.
Para quienes amamos los bolillos, À nos filles ofrece algo más que una colección de piezas. Recuerda que el encaje vive porque alguien decide enseñarlo y otra persona acepta aprender. Esa cadena, humilde y resistente, une a las encajeras de Auvernia con tantas familias y asociaciones de otros países. Visitar Retournac este otoño es acercarse a sus nombres, sus manos y el legado que dejaron preparado para las hijas del futuro.

