Brossard 2026: una primera pulsera para descubrir los bolillos
El encaje de bolillos cruzará el Atlántico en nuestra agenda del sábado 14 de noviembre de 2026. La Asociación de las Encajeras de Quebec organiza en Brossard un taller de iniciación pensado para quien nunca ha trabajado con bolillos. Durante dos horas y media, las participantes conocerán las herramientas, practicarán los movimientos básicos y empezarán una pequeña pulsera. Una manera amable de probar la técnica sin tener que reunir antes todo el material.
Una mañana para descubrir los primeros cruces
La formación se celebrará de 9:30 a 12:00 en el local de la asociación, situado en el 2550 de la rue Asselin, en Brossard. La convocatoria oficial explica que Mireille Beauchemin será la encargada de guiar el taller y que la inscripción previa es obligatoria.
La propuesta está diseñada para perder el miedo a los bolillos. Antes de comenzar la pieza se presentan el almohadón, los hilos, los alfileres y los distintos formatos de labor que pueden realizarse. Después llega el momento de montar los bolillos y descubrir que la base de muchas combinaciones nace de dos gestos sencillos: cruzar y volver.
Información práctica
- Fecha: sábado 14 de noviembre de 2026.
- Horario: de 9:30 a 12:00.
- Lugar: 2550, rue Asselin, Brossard, Quebec, Canadá.
- Imparte: Mireille Beauchemin.
- Duración: dos horas y media.
- Precio: 30 dólares canadienses; 15 dólares para estudiantes.
- Inscripción: obligatoria; el taller necesita un mínimo de cinco participantes.
La organización proporciona el material de trabajo, salvo los pequeños herrajes necesarios para convertir la muestra final en pulsera. También entrega un plan del curso. Como las plazas son limitadas y la actividad suele despertar interés, conviene reservar con antelación a través de la asociación.
De los hilos sueltos a una pulsera
La elección de una pulsera como primera pieza tiene mucho sentido. Su formato estrecho permite concentrarse en el ritmo de los pares sin enfrentarse a un dibujo demasiado grande. Además, al terminar se obtiene un objeto pequeño y cercano que recuerda cada paso aprendido.
El programa incluye una introducción a los hilos más utilizados, el montaje de los bolillos, los puntos básicos, la práctica y el remate. En una iniciación, aprender a terminar es tan importante como comenzar. Sacar los alfileres, asegurar los cabos y colocar el cierre ayuda a comprender que el encaje es una estructura completa, no solo una sucesión de cruces.
Una asociación que enseña desde 1981
La Asociación de las Encajeras de Quebec trabaja desde 1981 para enseñar, crear vínculos y mantener vivas las técnicas de encaje de bolillos y de aguja. Sus integrantes se reúnen regularmente entre septiembre y mayo, comparten aprendizajes y participan en actividades públicas dentro y fuera de la provincia.
La enseñanza ocupa un lugar central en esa labor. La asociación invita a profesorado canadiense y europeo, organiza cursos de tradición y creación contemporánea y conserva una biblioteca especializada con más de 1.500 documentos. Para una principiante, entrar en este entorno significa encontrar respuestas y también una comunidad con la que continuar después del primer ejercicio.
Aprender mirando otras manos
Los movimientos de los bolillos parecen rápidos cuando se observan desde fuera. En un taller pequeño pueden descomponerse con calma. Primero se identifica cada pareja; después se sigue el recorrido de un hilo y se aprende a comprobar la tensión. El alfiler deja de parecer un obstáculo y empieza a verse como el punto que sostiene la forma.
La convivencia también forma parte de la mañana. La organización invita a quien lo desee a llevar su almuerzo y quedarse a conversar con las encajeras. Esa sobremesa prolonga el aprendizaje de manera natural: aparecen piezas, dudas, libros y relatos sobre cómo comenzó cada persona.
Brossard, frente a Montreal
Brossard se encuentra en la ribera sur del río San Lorenzo, frente a Montreal. El local de la asociación está cerca del Centre socioculturel Alphonse-Lepage y de varios espacios municipales. La Ciudad de Brossard mantiene una amplia red de parques y zonas verdes, aunque en noviembre conviene consultar el tiempo y el estado de los espacios antes de planear un paseo.
Quien viaje desde fuera puede combinar el taller con una visita a Montreal, conectada con Brossard a través del río. Antes de desplazarse, es recomendable confirmar plaza, moneda y forma de pago con la organización. Esta iniciación propone algo sencillo y valioso: sentarse ante unos bolillos por primera vez y descubrir que, pareja a pareja, el dibujo comienza a sostenerse.

