Getafe 2026: el encuentro Visitación Ballesteros reúne el arte de los bolillos
Getafe volverá a reunir mundillos, bolillos y labores llegadas de distintos lugares el sábado 24 de octubre de 2026. El XXIII Encuentro Nacional de Encaje de Bolillos «Visitación Ballesteros» se celebrará en el polideportivo del Colegio La Inmaculada–Padres Escolapios. Será una mañana dedicada a trabajar juntas, enseñar piezas terminadas, encontrar materiales y mantener viva una tradición que une desde hace décadas a la ciudad madrileña con Extremadura.
Una mañana para compartir el oficio
La jornada comenzará con la recepción de participantes entre las 9:30 y las 10:00. A partir de esa hora se abrirá la muestra de trabajos y la venta de material especializado. La programación difundida por La Bolillería, uno de los establecimientos presentes, anuncia también una entrega de obsequios y un aperitivo a las 11:00. El encuentro finalizará a las 14:00.
En esas cuatro horas, las mesas permitirán contemplar el encaje mientras se hace. Esa es una de las mejores formas de descubrirlo: primero aparecen muchos hilos sueltos; después, los pares se cruzan, giran y se sujetan con alfileres hasta formar una red ordenada. Quienes ya practican podrán comparar soluciones y preguntar por una puntilla complicada. Quienes se acerquen por primera vez verán que detrás de cada pieza hay ritmo, concentración y mucha memoria compartida.
Fecha, horario y lugar
- Sábado 24 de octubre de 2026.
- Recepción: de 9:30 a 10:00.
- Muestra de trabajos y venta de materiales: de 10:00 a 14:00.
- Obsequios y aperitivo: 11:00.
- Polideportivo del Colegio La Inmaculada–Padres Escolapios, Getafe.
El programa está concentrado en la mañana, así que conviene llegar pronto para recorrer las mesas sin prisas. Si buscáis un hilo concreto, bolillos, alfileres o alguna herramienta, puede ser útil anotar antes las medidas y referencias necesarias. Los puestos de venta completan el encuentro porque permiten tocar materiales, comparar grosores y recibir orientación antes de empezar una labor nueva.
El nombre de una maestra y una historia extremeña
El encuentro lleva el nombre de Visitación Ballesteros, vinculada al taller de encaje de la Casa Regional de Extremadura en Getafe. La hemeroteca digital del Museo de Getafe conserva la historia del grupo: el taller nació en 1989 bajo su dirección y el primer encuentro nacional se organizó en 2002. Desde el principio participaron asociaciones y encajeras de varias comunidades.
Esa raíz explica que la cita sea algo más que una exposición. Muchas familias extremeñas trasladadas a Madrid llevaron consigo labores, canciones, recetas y costumbres. En el taller encontraron un lugar donde transmitirlas y adaptarlas a una nueva ciudad. Los encajes de Acebo e Hinojosa del Valle aparecen mencionados en publicaciones antiguas de la Casa Regional, junto con otras técnicas practicadas por sus alumnas.
Qué mirar entre los mundillos
Una visita atenta puede empezar por los útiles. Hay cojines redondos, cilíndricos o planos; bolillos largos o cortos, sencillos o decorados; hilos de lino, algodón, seda y fibras actuales. Después llega el dibujo. Algunas labores avanzan sobre una cuadrícula geométrica y otras forman flores, hojas, cintas o grandes superficies transparentes. La posición de los alfileres y el número de pares dan pistas sobre la dificultad.
También merece la pena observar las manos sin interrumpir el movimiento. Cada encajera desarrolla un modo propio de ordenar los bolillos, tensar los hilos y leer el picado. En una reunión nacional, esas pequeñas diferencias se ponen en común. Una conversación junto a la mesa puede resolver una duda técnica que llevaba semanas detenida.
Las piezas terminadas completan esa lectura. Una puntilla puede mostrar cómo se repite un motivo; un abanico obliga a adaptar el dibujo a una curva; un pañuelo necesita resolver las esquinas sin romper el ritmo. Preguntar por el tiempo de realización, el número de pares o el origen del patrón abre conversaciones muy interesantes y reconoce el conocimiento que guarda cada participante.
Completar la visita a Getafe
Quienes lleguen desde fuera pueden aprovechar la tarde para pasear por el centro histórico. La Catedral de Santa María Magdalena comenzó a construirse en 1549 sobre una antigua ermita mudéjar y conserva la torre anterior. Otra posibilidad es acercarse al Cerro de los Ángeles, donde se encuentran la ermita de la patrona local y el Monumento al Sagrado Corazón.
El XXIII Encuentro «Visitación Ballesteros» ofrece así una mañana de aprendizaje y compañía. Cada mundillo contará una historia distinta, pero todos compartirán el mismo sonido: ese golpeteo ligero de la madera que anuncia que el hilo sigue convirtiéndose en patrimonio vivo.

