Vícar vuelve a latir al ritmo del encaje de bolillos
Hay domingos que se disfrutan despacio, como los hilos bien tensados sobre el mundillo. A finales de enero, cuando el invierno en el Poniente almeriense se vuelve amable y luminoso, Vícar se prepara para una de esas citas que reúnen manos expertas, conversación compartida y mucho saber heredado: el XIX Encuentro de Encajes de Bolillos Ciudad de Vícar.
Durante unas horas, el sonido característico de los bolillos chocando suavemente marcará el pulso de una mañana dedicada a la artesanía textil, al encuentro entre encajeras y al placer de seguir aprendiendo juntas.
Una cita consolidada con el encaje de bolillos
El domingo 25 de enero de 2026, el Palacio de Deportes Ciudad de Vícar abrirá sus puertas para acoger una nueva edición de este encuentro, que alcanza ya su decimonovena convocatoria. El horario previsto es de 11:00 a 14:00 horas, una franja ideal para disfrutar del encaje sin prisas, compartir avances y descubrir trabajos realizados con técnicas tradicionales como el torchón, el tul o las puntillas más finas.
La organización corre a cargo de la Asociación de Encajeras de Bolillo de Vícar, con la colaboración del Ayuntamiento de Vícar, una alianza que pone en valor el papel de las asociaciones locales en la conservación y difusión del encaje de bolillos como patrimonio vivo.
Aunque el programa detallado de actividades está por confirmar, este tipo de encuentros suelen convertirse en espacios abiertos donde cada mundillo cuenta su propia historia: hilos de algodón o lino, alfileres bien alineados, picados gastados por el uso y muchas horas de práctica compartida.
El placer de encontrarse alrededor del mundillo
Más allá de la técnica, el verdadero valor de estos encuentros está en lo que sucede alrededor de la labor. Encajeras de distintos puntos se reconocen, comparan pasamanerías, intercambian consejos sobre tensión del hilo o colocación de bolillos y, sobre todo, mantienen viva una tradición que se aprende mirando, escuchando y practicando.
El Palacio de Deportes se transforma así en un gran taller colectivo, donde el encaje de bolillos deja de ser una labor solitaria para convertirse en una experiencia social. No importa si se llega con años de experiencia o con curiosidad por primera vez: el ambiente suele ser cercano, generoso y muy didáctico.
Este XIX Encuentro de Encajes de Bolillos Ciudad de Vícar se presenta, por tanto, como una oportunidad perfecta para reforzar la comunidad encajera y seguir transmitiendo el oficio con naturalidad y orgullo.
Vícar en invierno: un entorno que acompaña
Enero es un mes tranquilo en Vícar, ideal para pasear y descubrir el municipio con calma. Situado en el corazón del Poniente almeriense, el término municipal combina zonas más tradicionales con espacios abiertos y miradores desde los que se intuye el mar en los días claros.
Quienes se acerquen al encuentro pueden aprovechar la mañana o la sobremesa para recorrer algunos de sus barrios, detenerse en plazas soleadas o disfrutar de la gastronomía local, donde no faltan los platos de cuchara reconfortantes ni las tapas clásicas de la zona.
Planes complementarios para el fin de semana
- Pasear por el casco urbano y descubrir la vida cotidiana de Vícar.
- Disfrutar de la cocina almeriense en bares y restaurantes cercanos.
- Combinar el encuentro con una visita a otros municipios del Poniente o a la capital almeriense, a poca distancia.
Todo ello convierte la cita en algo más que un encuentro artesanal: es también una excusa perfecta para una escapada cultural y tranquila en pleno invierno.
Tradición que se sigue tejiendo
El encaje de bolillos es paciencia, precisión y memoria. Cada encuentro como el de Vícar refuerza esa cadena invisible que une generaciones, territorios y estilos distintos bajo un mismo gesto: cruzar y torcer los hilos hasta que el dibujo aparece.
Que un evento alcance diecinueve ediciones habla del compromiso de sus organizadoras y del interés constante que despierta esta artesanía. En Vícar, el encaje no se guarda en vitrinas: se trabaja, se comparte y se celebra.
Quien se acerque el 25 de enero de 2026 al Palacio de Deportes encontrará mucho más que labores bonitas: encontrará conversación, aprendizaje y la certeza de que el encaje de bolillos sigue muy vivo cuando hay manos dispuestas a sostenerlo.

